Vídeo de agosto en “Cancionero de Romances”. Nos situamos este mes en “Cancionero de Romances“, mítico trabajo que da nombre a nuestro blog. Se trata de una colección de 52 romances cuya selección se efectuó sobre un total de 22 horas de versiones recogidas en directo en diversos pueblos de Castilla y León, consultando posteriormente numerosos cancioneros y romanceros de diferentes épocas.
Los romances incluidos en esta magna antología se agrupan, según su temática, en bíblicos, caballerescos, religiosos (piadosos y evangelios), líricos, pastoriles, animales, vulgares y de ciego, de recreación popular y novelescos. Estos últimos son, a su vez, de varios tipos: de fidelidades o engaños, de tragedias familiares, de venganzas, de tema sobrenatural (como, por ejemplo, «El enamorado y la muerte«, al que dedicamos el vídeo correspondiente a agosto de 2016), de moros y de varios temas. A esta última categoría pertenece «La serrana de la vera«, tema elegido para la publicación de hoy. Pincha aquí para acceder a la ficha del disco.
En Garganta de la Olla, legua y media de Plasencia
se pasea una serrana, blanca, rubia y halagüeña.
Con la honda en la cintura y terciada su escopeta.
Cuando tiene sed de agua, se sube por la ribera;
cuando tiene sed de hombres se baja por la vereda
pasan hombres, pasan hombres, no pasa el que ella desea.
Ha pasado un soldadito, licenciado va a su tierra,
le ha agarrado de la mano, para su cueva le lleva.
Le ha mandado hacer la lumbre con huesos y calaveras
y el soldado la pregunta: ¿De qué es esta leña seca?
– Es de un hombre como tú que he matado en esta cueva
y lo mismo haré contigo cuando la rabia me venga.
De conejos y perdices ha puesto una rica cena,
los conejos para él, las perdices para ella.
Acabados de cenar le mandó atrancar la puerta
y el soldado que no es torpe, la dejó sólo entreabierta.
En cuanto la vio dormida, se echó fuera de la cueva,
legua y media lleva andada sin volverse la cabeza.
Una vez que la volvió, -ojalá no la volviera-
vio venir a la serrana, bramando como una fiera.
Una honda que traía, la cargó de una gran piedra;
con el aire que la arroja le derriba la montera.
En la encina que pegó, partida cayó por tierra:
– Vuelve, vuelve, soldadito, vuélvete por tu montera.
– Mis padres que son muy ricos me comprarán otra nueva
y si no me la compraran, me pasaría sin ella.
Recuerdo, finalmente, que esta sección está abierta a vuestras sugerencias y aportaciones, sobre todo a la hora de elegir los próximos temas. Espero vuestras peticiones, que serán atendidas por riguroso orden de recepción. Podéis hacerlas como comentario a esta o cualquier otra entrada del blog o mediante nuestra dirección de correo electrónico (cancioneroderomances@gmail.com)
Un comentario en “Vídeo del mes «La serrana de la vera» (1978)”