La Asociación de Amigos de la Fundación Joaquín Díaz celebró su día grande el pasado sábado 17 de octubre de 2026 y lo hizo de nuevo en la mágica Urueña, concretamente en el centro e-LEA Miguel Delibes de dicha localidad. Tras la Asamblea General Anual, a la que pertenecen las primeras fotografías de este reportaje, tuvo lugar la entrega de los Premios Joaquín Díaz, que este año alcanzaron su cuarta edición (pincha aquí para acceder a la publicación previa en la que adelantamos información al respecto).
Vemos en la fotografía ubicada sobre este párrafo, de izquierda a derecha, a Miguel Ángel Rivera Manteca, tesorero de la Asociación, y a Ricardo Izquierdo Valladares, director de la Fundación Joaquín Díaz, en el momento de detallar al numeroso público asistente algunas de las actuaciones llevadas a cabo con los fondos aportados por los socios durante el año en curso, así como varias de las propuestas para el siguiente ejercicio.
Es Modesto Martín Cebrián, presidente de la Asociación de Amigos, quien aparece en la siguiente fotografía mostrando el nuevo disco de Joaquín Díaz, «El arcano de la música«, recién salido del horno.
Precisamente incluimos a continuación una imagen de Joaquín Díaz, maestro de ceremonias de la mencionada entrega de premios, así como de los cuatro galardonados de la presente edición.
Veremos ahora algunas fotografías correspondientes al momento en que los premiados recibieron su galardón (agradecemos al fotógrafo riosecano Fernando Fradejas su cesión desinteresada), así como el texto que Joaquín Díaz dedicó a cada uno de ellos y el vídeo de las cuatro candidaturas.
Hay un proverbio en castellano que resume la importancia de usar pocos y correctos términos para expresarnos: A buen entendedor, con pocas palabras bastan. Detrás de las escuetas frases proverbiales, sin embargo, hay siempre un relato que explica cómo y por qué se generó una sentencia, y en este caso se cuenta que un mendigo pidió audiencia a Mazarino para contarle sus penalidades, y el cardenal se la concedió con tal de que resumiese sólo en dos palabras su situación.
Cuando el pobre llegó ante el prelado dijo «hambre, frío», a lo que Mazarino, volviéndose de inmediato a su secretario, ordenó «comida, ropa». Dicen que el mendigo, al salir, reconoció la eficacia del buen gobernante con la famosa frase: A buen entendedor, con pocas palabras bastan.
El jurado de estos premios va a reconocer con sólo dos palabras la prolífica actividad de los premiados y su trayectoria ejemplar. Los currículos están ahí y son espectaculares, pero casi nunca cuentan el complejo y esencial camino que lleva al prestigio.
PREMIO INVESTIGACIÓN: Vicent Torrent
En el caso de Vicent Torrent, las dos palabras están claras, investigación y difusión. Vicent trabajó en una época complicada pero ilusionante y recuperó el valor de un patrimonio a punto de dilapidarse.
Las generaciones que han venido tras él tienen que recurrir a su trabajo y a su esfuerzo para reconocerse en el intrincado campo de la identidad. Torrent nos anima todavía hoy a no perder las ganas de cantar y nos marca un camino claro para un tiempo disoluto y casi caótico.
PREMIO DIVULGACIÓN: Rozalén
Para Rozalén, las palabras claves son naturalidad y sentimiento. Naturalidad porque su corazón se abrió a la música en el hogar, en ese ámbito lógico en el que palabras y conocimientos educaban y ayudaban a sentir lo propio desde la profundidad del tiempo.
Luego llegó un viaje a la realidad y sus problemas y ahí se mostró con toda nitidez una generosidad sin límites ni sombras. Su voz es un abrazo sincero y gratificante que recaba en lo entrañable para hacernos reflexionar. María.
PREMIO ORGANOLOGÍA: Abraham Cupeiro
Abraham Cupeiro representa la parte mágica de un oficio que exige esfuerzo y capacidad de comunicación. Sus dos palabras serían sonido y fascinación.
Fascinación porque lo que transmite nos atrae irresistiblemente tan pronto como emerge de sus asombrosos instrumentos el sonido del tiempo. Abraham nos lleva de la mano por la maravillosa senda de la música para depositarnos en un ámbito sugestivo y evocador donde el eco de lo antiguo nos envuelve.
PREMIO A TODA UNA VIDA: Emilio Rey
De Emilio Rey, conocedor profundo del folclore y conversador incansable, el jurado destaca su generosidad y su magisterio. El Real Conservatorio de Madrid ha sido testigo de una vida en la que Emilio ha recibido lecciones de grandes maestros y ha sido docente de grandes discípulos.
Su contacto diario con personalidades imprescindibles en la musicología española le ha proporcionado unos conocimientos únicos en los que el método y la anécdota conviven cordialmente.
Finalizamos la publicación ofreciendo unas últimas imágenes de tan memorable día, realizadas en este caso por David Muñoz López, secretario de la Asociación de Amigos de la Fundación Joaquín Díaz, y animando a que os unáis a la misma y seáis parte activa de nuestras actividades y encuentros. Consulta cualquier duda al respecto en amigosjoaquindiaz@gmail.com
Abraham Cupeiro, Rozalén, Joaquín Díaz, Emilio Rey y Vicent Torrent
Joaquín Díaz, Javier Pérez Andrés y Rozalén
Sala abarrotada durante toda la jornada en el centro e-LEA
Salvador y Olga (Ministriles, premio Joaquín Díaz 2024), Joaquín Díaz. Javier Pérez Andrés y Rozalén
Sesión musical después de la comida y los componentes de Tahona rompiendo el hielo.

Abraham Cupeiro, Jaime Lafuente, Joaquín Díaz y José María Rivera (Tahona)

Concha Fernández Pol, vocal de la AAFJD, y Rozalén
Eugenio Rodríguez Méndez
Andaraje también presente en la velada musical (José Nieto es Vicepresidente de la AAFJD)

Público joven en la edición de este año
María Ángeles Iglesias, secretaria del Ateneo de la Gaita Gastoreña «Salvador Bocanegra», sorprendió a los presentes donando una gaita del Gastor a la Fundación Joaquín Díaz
La Junta Directiva de la AAFJD junto con los premiados de la edición 2026
Acabamos. Y también lo hacemos con dos palabras: «Broche Oro». A buen entendedor…






























