Organizado por la Fundación Joaquín Díaz, el simposio “El mundo intangible – Mentalidades, pensamientos, ideas y su proyección» tendrá lugar en el centro e-LEA (Urueña, Valladolid) los días 10 y 11 de diciembre de 2025.
La inscripción es gratuita para los socios de Amigos de la Fundación Joaquín Díaz (30 € en el resto de casos). Información e inscripciones: info@funjdiaz.net (teléfono 983-717472).
Miércoles, 10 de diciembre
11:00 horas ● Germán Delibes: “El pasado oculto”.
12:30 horas ● Luis Resines: «Las creencias como cimiento».
COMIDA
17:30 horas ● Joaquín Álvarez Barrientos: «El miedo en la vida»
Jueves, 11 de diciembre
11:00 horas ● Pepa Fernández: “La voz como arte”.
12:30 horas ● Pedro Piqueras: «Imagen e imaginación».
COMIDA
16:30 horas ● Luis Alberto de Cuenca: «La fabricación de la belleza en la poesía»
17:30 horas ● Elvira Lindo: “La articulación de los recuerdos”.
Llamamos inmaterial a todo aquello que carece de materia o que no es corpóreo. Intangible lo es también porque no podemos asirlo aunque alguno de nuestros sentidos, como el oído, pueda percibirlo y disfrutarlo o padecerlo. Lo inmaterial se desarrolla principalmente en los ámbitos del sonido, del pensamiento y de la imaginación. La palabra es uno de sus pilares básicos, emanando del universo de las ideas y de la abstracción. Durante siglos el ser humano hizo uso del lenguaje oral para dos necesidades: desarrollar sus capacidades creativas y relacionarse. En el primer caso, la actividad se manifestó a dos niveles, uno especializado y otro más básico; en el especializado entraban quienes, gracias a una preparación fomentada desde la infancia, eran capaces de recoger de sus antepasados más cercanos una sabiduría tradicional, representativa de una cultura antigua, y memorizarla, pero también estaban preparados para crear, sobre las bases de esa cultura, fórmulas y recursos expresivos nuevos, de alto interés artístico y estético.
La segunda necesidad del ser humano fue la de relacionarse y poner en común actividades y oficios. Cada una de esas actividades permitió crear un lenguaje preciso, directo y muy concreto que alcanzó un alto grado de desarrollo con la multiplicación de gremios y la diversificación de oficios en una sociedad que pretendía ser autónoma en los niveles básicos de subsistencia. De este modo, junto a un lenguaje coloquial y familiar –en el que se entreveraban fórmulas y expresiones muy creativas-, se fue perfeccionando otro profesional que recogía términos de uso imprescindible para actividades artesanales y gremiales.
La UNESCO ha comenzado a dar algunos pasos en orden a inventariar y sentar jurisprudencia sobre lo intangible, sobre aquello que nos define y que usamos a diario aunque sea inasible. Algunos expertos se asustan ya al considerar que los gobiernos que aniquilaron su patrimonio con políticas ambiguas o claramente desacertadas, puedan tener acceso también ahora a la mentalidad de la gente, que sería el último bastión a defender en el que estarían refugiadas la personalidad y el sentido común.







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